Durante el confinamiento se han dado muchas situaciones favorables al deterioro y malestar físico, así como lesiones .

Realizar ejercicio en espacios pequeños con materiales inadecuados y de manera autodidacta, el aumento de horas sentado en el sofá o sedentarismo y el teletrabajo son las principales causas de este crecimiento de lesiones durante la época de confinamiento.

Tras la primera desescalada se ha notado un gran número de personas que acuden a mi consulta por un aumento considerable de celulitis (piel de naranja que antes no existía), flacidez en abdomen, glúteos o piernas, además de personas con evidentes síntomas físicos de un confinamiento (sin nombrar los síntomas emocionales o psicológicos).

Por otro lado, el malestar físico más recurrente es el del dolor de espalda.

Dolor de espalda

En el caso de dolor lumbar debido a una mala postura sentado -mayormente en el sofá-, obligando a curvar la columna en su zona lumbar.

Otros casos lumbares son debidos a la falta de ejercicio, provocando molestias en la zona baja de la columna y que refieren molestia o dolor hacia la cadera y/o pierna, generalmente debido a un malestar que se arrastraba de tiempos anteriores y que nunca se llegó a tratar.

La molestia en la zona baja de la columna impide flexionar el tronco con facilidad y se da una evidente pérdida de movilidad creando un dolor intenso cuando los músculos de la zona tienen que realizar cualquier mínimo esfuerzo. Algún caso de ciática también se ha dado.

El dolor en la zona dorsal media-baja más frecuente que me he encontrado estos días, se debe a una mala postura en la silla delante del ordenador. Esta patología mayormente la padecen personas que teletrabajan o estudian y que pasan muchas horas frente al ordenador. Ello puede producir una dificultad en la respiración e incluso dificultad para dormir.

Muchas veces la molestia en la zona dorsal alta de la espalda refiere un dolor hacia cabeza, que a veces nos hace pensar que existe un problema cervical. Nos produce rigidez en la parte superior de la espalda.

Aquellas personas que acuden por molestia cervical, con frecuentes dolores de cabeza, con mareos e incluso pérdida de equilibrio y/o náuseas, también corresponden en su mayoría a un mal posicionamiento delante del ordenador o incluso durmiendo , que junto con la falta de ejercicio y/o estiramientos adecuados en tiempos establecidos, provocan irremediablemente molestia cervical y en la zona de los músculos trapecios, con una sensación de pesadez constante en los hombros.

Por otro lado han sufrido lesiones también, aquellas personas que han realizado ejercicio físico en casa. En muchos casos nos hemos visto con la necesidad de movernos realizando algún ejercicio físico el cual nuestro cuerpo no está acostumbrado a realizarlo, y repitiéndolo durante varios días seguidos y sin precalentamiento ni estiramientos, que ha terminado por producir una lesión.

En conclusión debemos tener en cuenta que la repetición de ciertas malas posturas mantenidas en el tiempo provocan sobrecarga muscular y la repetición de ciertos movimientos con el tiempo provocan lesiones como por ejemplo la tendinitis. La solución a estos problemas no lo arregla hacer actividades como el yoga, pilates, natación o ir al gimnasio (que nos pueden ayudar a no empeorar, o a hacernos desaparecer la molestia durante el tiempo que realizamos la activida). La solución más eficaz es que acudas a tu terapeuta para poder tratar tu problema de manera específica e individual.

Celulitis o mala circulación

Aquellas personas que acuden por un problema de flacidez en el abdomen suelen ser de ambos géneros. Las mujeres acuden por un evidente deterioro manifestándose la piel de naranja en zona de glúteos y piernas, que antes del confinamiento no existía. Todo ello se debe a la falta de movimiento y activación de la circulación sanguínea.

Para activar la circulación sanguínea también podemos hacer cosas en casa como por ejemplo al finalizar la ducha, realizar unos contrastes térmicos con el agua dirigiéndose hacia las piernas durante dos minutos y acabando el contraste con agua fría. También podemos darnos masaje con una pelota pequeña en la planta del pie con tal de activar la circulación venosa de retorno. También es recomendable utilizar un guante de crin con tal de activar la circulación y frotar sobre la parte que nos interese tratar.

En el caso de no obtener un resultado satisfactorio con estos simples consejos, en mi consulta también disponemos del método de radiofrecuencia Indiba que con pocas sesiones verás un gran resultado.